03 marzo 2013

Síndrome de Abstinencia.



Amanezco de nuevo con la ansiedad de tu piel. Tiemblo al recordar la infinidad de movimientos en la cama, sudo y  pienso en nuestras sombras apenas tan diferentes, notando mi forma de ganso y la tuya de avestruz;  blanca yo como las sábanas, negro tú como el silencio. Y nada trae calma, cada humo es tu fragancia, cada color lo robas. Estoy a la espera, la eterna e intolerante espera, de tu cuerpo, de tu ajena piel ahora. Y no puedo sino acurrucarme desnuda y pensar en su dureza y peligrosidad, y en la poca suerte de esos días en que fuimos la misma carne, arañada y gastada. Odio amanecer con estas ganas, este apetito de ti, arrepentimiento e infierno es tu cuerpo, tu inmundo y asqueroso cuerpo.


No hay comentarios: